Descubre 5 beneficios del trabajo por objetivos y aumenta tu eficiencia

La fuerza laboral está cambiando, desde la pandemia hay una apetencia creciente por la flexibilidad, la autogestión y la comodidad de trabajar desde casa, típicas características del trabajo por objetivos. Y es que los horarios rígidos, controlados y extenuantes, en los que es difícil la conciliación familiar, están siendo poco a poco sustituidos por el trabajo por objetivos. 

Pero, ¿el trabajo por objetivos es aplicable para todas las empresas?, ¿en qué casos puntuales conviene utilizarlo? y ¿en qué radica su atractivo? Si quieres descubrirlo y estar más en sintonía con las necesidades de tus equipos de trabajo, te invito a seguir leyendo este artículo.

Aprenderás qué es el trabajo por objetivos, de qué teoría se desprende, si está hecha para tu organización y cuáles son sus principales beneficios. Así que, ¡sígueme!

¿Qué es el trabajo por objetivos?

Es un método de trabajo eficaz cada vez más usado en el mercado, el cual se ha visto favorecido por el auge de la tecnología. Dicho método se desprende del libro La práctica de la gestión, escrito por Peter Drucker, profesor de negocios de nacionalidad austriaca, a mediados de 1960.

En el libro explica su teoría sobre la dirección por objetivos, definida como una filosofía que privilegia los objetivos de una organización por encima de la cantidad de horas que hay detrás de la consecución de estos. Y, en esencia, destaca que son vitales para la prosperidad.

Equipo unido en las metas. Fuente: Freepik.

¿Cómo funciona el trabajo por objetivos?

A diferencia del empleo tradicional, en el que el trabajador está sujeto a un horario fijo, a un sueldo previsible al final del mes y a procedimientos repetitivos un día tras otro, el trabajo por objetivos se centra en cumplir metas específicas durante un plazo razonable en el que hay más libertad para gestionar los tiempos de cada proyecto.

Asimismo, hay menos presión, más capacidad de autogestión, creatividad y motivación por la retribución económica que implica cumplir las metas; además de más libertad para elegir dónde ejecutarla. Pero eso no es todo, ahora veremos en qué casos conviene aplicarla y en qué casos no, ya que no está hecha para todos los puestos de trabajo.

El trabajo por objetivos es aplicable, por ejemplo, para la venta de productos, ya sean físicos o digitales, como la creación de piezas gráficas, artículos para blogs, videos tutoriales, libros electrónicos y físicos, o para el cierre de una venta por el comercio de cosméticos, batidos nutricionales, artefactos, equipos móviles, entre otros. 

Sin embargo, si analizamos con detenimiento su aplicación para el equipo de atención al cliente, no sería conveniente, ya que habría que preguntarse cuáles son los objetivos que debe cumplir cada integrante. La cantidad de clientes que pueden escribir y llamar a la compañía a diario va a variar, según sus necesidades.

De la misma manera pasa con el equipo de recursos humanos, que desempeña varias funciones dentro de la organización, como planificar proyectos para fortalecer la cultura organizacional, atraer a los mejores talentos y resolver los problemas relacionados a la rotación de personal.

En este caso puntual, no convendría el trabajo por objetivos, ya que los plazos para el cumplimiento de las metas no están tan definidas, y a menudo son tareas de largo aliento con fechas tentativas, están sujetas a muchas variables, entre ellas, la complejidad del problema por resolver.

Beneficios del trabajo por objetivos

A continuación, veremos cinco valiosos aportes del trabajo por metas.

1. Flexibilidad de tiempo

La flexibilidad de tiempo es una de las ventajas del trabajo por objetivos. De hecho, esta es una de las razones por las que ejerce tanta fascinación en la fuerza laboral de hoy: la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar sin ser fiscalizado, manejando los tiempos adecuadamente, quizá al lado de la familia y más motivado.

Ahora bien, el trabajo por objetivos no es un sistema de trabajo perfecto. Es cierto que en muchos países encaja bastante bien, pero por ejemplo, en España, ha generado mucha controversia, debido a que las condiciones laborales orientadas a metas son percibidas como difusas por los jueces y abogados, de acuerdo a este artículo del diario El País.

Flexibilidad de tiempo. Fuente: Pexels.

2. Mayor autonomía

El sistema de trabajo por objetivos desarrolla la capacidad de autogestión del trabajador, debido a que al ser dueño de su propio tiempo tiene que distribuirlo de tal manera que logre el equilibrio apelando al buen criterio, a métodos de organización y planificación, y a una alta responsabilidad.

3. Afianza el compromiso laboral

La fuerza productiva valora con especial sentimiento compartir tiempo con la familia, atender su salud y avanzar en sus proyectos personales, por lo que la flexibilidad de tiempo que aporta el trabajo por objetivos es ideal para cubrir estas necesidades.

Y si a ello le sumamos capacitaciones que permitan que los trabajadores ganen habilidades técnicas y mejoren sus competencias profesionales, entonces ya puedes contar con que aumente el employee engagement y el grado de satisfacción.

¿No te parece increíble fomentar la productividad por objetivos? En definitiva, un excelente modelo de trabajo.

4. Eleva la calidad de los trabajos

La idea anacrónica de trabajar muchas horas para conseguir buenos resultados ya está muriendo. La práctica nos ha demostrado que la prisa solo conlleva a trabajos improvisados y de bajísima calidad, en contraste con aquellos que, si bien toman un tiempo razonable en elaborarlos, valen la pena porque hay mayor eficiencia y meticulosidad detrás.

Precisamente, el trabajo por objetivos implica no hacer las cosas apuradas, sino más bien definir un plazo determinado en el que se considere justo la culminación de un proyecto teniendo en cuenta su nivel de complejidad y rigurosidad para ejecutarlo.

Eficiencia. Fuente: Freepik.

5. Aumenta la competitividad de la empresa

Finalmente, el trabajo por objetivos contribuye a que la organización gane competitividad. La suma de la motivación, los trabajos de calidad y el cumplimiento de las metas en los plazos establecidos se traducirá en eficiencia, lo cual mejorará la reputación de la empresa.

Como has visto, son múltiples los beneficios que hay, pero antes de aplicarlo elabora un plan de trabajo por objetivos que responda a las siguientes preguntas:

  • ¿En qué departamentos conviene aplicarlo?
  • ¿Qué variables hay que considerar? 
  • ¿Cuáles serían los posibles efectos? 

Recuerda que no se trata de dejar en piloto automático a tus equipos, sino de orientarlos en la gestión de los objetivos y motivarlos constantemente. Impulsa la creatividad, autonomía y flexibilidad de tus trabajadores y ¡consigue los mejores resultados!