¿Qué es el capital intelectual y cómo fortalecerlo con efectividad?

Existe un recurso que en los últimos tiempos las empresas se encuentran potenciando, éste es un capital intangible que está conformado por la experiencia y el talento de las personas que allí trabajan o que son contratadas para formar un equipo en la búsqueda de un objetivo.

Esté valor también refiere a aquello que una empresa, por ejemplo, fue capaz de crear y capitalizar como propio, una marca dentro de la marca, un producto destacado y otras creaciones que quedan documentadas dentro de cada organismo o espacio.

El también llamado capital intelectual se convirtió en un arma de competencia frente a otras marcas, y lograr fortalecerlo y utilizarlo con eficacia, es uno de los objetivos marcados para conseguirlo. 

El conocimiento es poder

Tener conocimiento sobre una temática acumulando información especializada sobre eso, puede ser una de las claves del éxito. Por ejemplo, si lo que se intenta es crear contenido digital, no basta con saber algunos consejos sacados de plataformas.

Para crear contenido, hace falta creatividad y personas que sepan ejecutar cada tarea nutriéndose de información externa, ya que éste es un medio para comunicar el objetivo final de la empresa o institución.

Acá el valor intelectual juega un rol vital, en consonancia entre la información y lo que la empresa quiere mostrar. Si la marca ya está instalada, siempre se debe capitalizar toda la información posible para que los creadores digitales hagan sus proyecciones de forma correcta.

Lo intelectual es invisible a los ojos

El uso del conocimiento adquirido con el correr de los años, es una de las claves del triunfo para cualquiera. Exponer éste conocimiento en un equipo y con otros, lleva a mostrar soluciones innovadoras y, de alguna manera, dirigir a ese negocia a una transformación digital.

Por ello, la gestión de este conocimiento debe ser una prioridad para las empresas que buscan el desarrollo. Esto implica pautar una estrategia definida, junto a individuos organizados y dispositivos que complementen esa tarea, para que, de esta manera, la estructura crezca y se mantenga estable.

Y como ya se dijo, contar personas idóneas en el uso de los datos y, por su puesto, con especialistas en las temáticas que se pretenden mostrar, fortalecerán el producto, la marca y por consiguiente a la empresa.

Claves de la gestión del conocimiento

Es fundamental, identificar las unidades que contextualicen el conocimiento, para que faciliten la suma y la unión de los datos en los métodos a trabajar. En estas unidades se debe pactar el lenguaje común del negocio o especialidad, y que esto quede documentado, para que toda persona del equipo pueda consultar durante el proceso de armado de una campaña o incluso posterior a su lanzamiento.

Las personas como columna fundamental de la estructura del conocimiento

Como ya se dijo, el conocimiento en ocasiones está documentado, pero proviene de las mentes de los expertos o especialistas, de aquellos que trabajan en la compañía o empresa y que tienen ese valor tácito que puede ser compartido.

Por eso, es clave que se formen equipos de trabajo o comités para exponer allí de manera seleccionada y actualizando información para crear los documentos que aborden los criterios y procedimientos de trabajo, que aporten en la ejecución de los proyectos.

La ciencia digital avanza rápidamente y esto genera un efecto directo en el intelecto. Además, potencia el crecimiento en el almacenamiento de datos, a la hora de buscar información y obtenerla para ser compartida.

Las aplicaciones digitales son la base de datos del conocimiento

La demanda laboral y la búsqueda constante de información generan que la tecnología avance y que tome todos estos pedidos y los integre. Es decir, en el mundo virtual, las plataformas y aplicaciones son las respuestas a esas búsquedas constantes. Esto es porque la misma demanda generó sumar todos los datos y conocimientos adquiridos y unirlos para dar respuestas y soluciones.

Por ello, se debe incentivar que las organizaciones o empresas generen espacios digitales, con capacidad para brindar soluciones y donde se pueda almacenar información, que luego pueda usarse tanto de manera interna como externa de la empresa, según el objetivo.

Pero si solo se limita al interior de la compañía las aplicaciones o plataformas digitales, sirven para tramitar conocimiento, hacer que esa información sea fácil de compartir y que sea un trabajo en equipo, para que todo el grupo empresarial pueda acceder a él.

Inteligencia digital

Una buena opción es la búsqueda de información de otros equipos, que si están cargados a la nube, se puede acceder utilizando configuraciones específicas o contando con acceso a las carpetas y documentos con los datos pertinentes de interés. O también, se puede chequear en simultáneo en varios buscadores.

A esto se le llama metabuscador, que es un sistema que permite acceder a motores de búsqueda simultáneamente. Esto puede estar incluido en el sistema de una empresa y lograría que los empleados accedan a la información de otros equipos si es requerido. Facilitaría, también, el traspaso de información.

Además, se puede registrar documentación que se encuentra en papel, y de esta manera, se protege de cualquier accidente que ponga en peligro los datos. Es una forma más sencilla de resguarda la información, al tiempo que suma otro punto de innovación a la empresa. 

Cada reto empresarial o de gestión, necesita cambios y suma de información. Administrar esa información de la mejor manera y compartirla para que todos los empleados tengan acceso, es una demanda de cada empresa y deja de ser solo una elección, para pasar a ser una obligación. 

Por ello, si una plataforma de gestión documental está bien configurada y adaptada a los procesos de negocio, asegura efectividad, integridad y accesibilidad de la documentación relacionada con un proyecto concreto.

Y por supuesto, la avanzada tecnología de inteligencia artificial en una empresa, proporcionará una ventaja única en la evaluación del rendimiento futuro del contenido creado.