Importancia de la inteligencia emocional en las empresas y cómo fomentarla

Hablar de inteligencia emocional en las empresas es hacer referencia a un concepto totalmente nuevo y que hace poco tiempo empezó a escucharse y a hacerse familiar, y sobre el que probablemente muchos empresarios aún tendrán sus dudas.

La inteligencia emocional propiamente dicha se refiere a la capacidad que tenemos los seres humanos de reconocer los sentimientos que tenemos y los sentimientos que tienen los demás, como así también la capacidad con la que contamos para gestionar las emociones y la comunicación con los demás. Tiene que ver con cómo se manejan las emociones y los sentimientos en el día a día frente a ciertos estímulos o situaciones.

En este sentido, la inteligencia emocional en las empresas se ha vuelto un eslabón elemental porque gracias a ella se puede determinar cómo un empleado se relaciona con sus compañeros de trabajo y con sus superiores. Además, la inteligencia emocional en las empresas, ayuda a tomar de forma menos dramática la frustración y el estrés porque, gracias a ella, la persona en cuestión puede gestionar las emociones y sentimientos negativos para que estos no afecten el desarrollo normal de sus tareas laborales.

  1. Importancia de la inteligencia emocional en las empresas y cómo fomentarla

Aquellas personas que ocupan cargos jerárquicos dentro de una empresa, además de ser reconocidas por sus conocimientos y habilidades, también lo son hoy en día por tener cierta fortaleza emocional.

La inteligencia emocional en las empresas cumple un papel fundamental a la hora de la toma de decisiones, de la resolución de los conflictos, del trabajo bajo presión, para responder de manera constructiva si existen críticas y también ayuda a que haya un mayor grado de empatía respecto a los demás miembros de la empresa.

La inteligencia emocional es un atributo innato en muchas personas, pero en otras tantas, es necesario llevar adelante ciertas estrategias para poder desarrollar un liderazgo emocional óptimo:

  1. Autoconsciencia: es importante tener consciencia acerca de los sentimientos y miedos para poder comprender la raíz de las emociones.
  2. Autorregulación: es elemental conocer y aplicar herramientas de relajación para evitar comportamientos por impulso. Además, es importante para la toma de decisiones, es decir, para hacerlo con calma. Tener conocimientos sobre pensamientos negativos e irracionales que llevan a las emociones negativas es un paso de los más importantes. Algunas preguntas que se les pueden sugerir a los empleados para que se hagan son cuáles son sus puntos fuertes y débiles a nivel emocional, cómo influye su estado de ánimo en los pensamientos, y en la toma de decisiones por ejemplo.
  3. Empatía: se trata de poder reconocer las emociones de las demás personas que trabajan en la empresa y saber ponerse en sus lugares. Algunas de las preguntas que pueden hacerse los empleados son respecto al trato con los demás, es decir, si tratan a los demás como a ellos les gusta que los traten, si les resulta difícil trabajar con personas diferentes, entre otras.
  4. Motivación: si bien es importante trabajar con motivación, ya sea por cumplir objetivos o ganar más dinero, la pasión es lo que caracteriza a un líder. Prestar atención y trabajar en las áreas de trabajo que se disfrutan, va a llevar, indefectiblemente, a que los demás compañeros de trabajo se vean entusiasmados al momento de realizar sus tareas.

La inteligencia emocional en las empresas facilita que los empleados escuchen, analicen, interpreten y se comuniquen de una manera eficiente, reconociendo las necesidades que tienen y las necesidades que tienen los equipos de trabajo.

En la actualidad, cuando las empresas llevan adelante el proceso para seleccionar personal, se enfocan en el desempeño de las personas en situaciones de estrés o incomodidad para poder evaluar su capacidad al momento de la gestión de emociones. Es decir, en la actualidad, las organizaciones no solo valoran el nivel intelectual de los candidatos, sino, que tienen en cuenta la capacidad de adaptación, de resolución, la empatía y la comunicación de los individuos.

Poder tener un desarrollo de la inteligencia emocional es fundamental en la carrera laboral de todos los individuos y se ve mejorada con el paso del tiempo y por la experiencia adquirida, lo que contribuye a trabajar de modo tal, que el estrés y la ansiedad disminuyan.

  1. Cómo aplicar y potenciar la inteligencia emocional en las empresas

La inteligencia emocional en las empresas es un elemento cada vez más importante en la actualidad porque las organizaciones descubrieron que en cierta medida, el éxito que tienen es porque los empleados reconocen y controlan sus emociones y las de los clientes.

La inteligencia emocional coopera a que la convivencia y la productividad de la empresa sean mejor.

Existen diferentes herramientas y acciones para potenciarla:

  1. Conocerse mejor: determinar cuáles son las áreas fuertes y cuáles no. De esta forma se pueden mejorar los aspectos que pueden causar ciertos problemas;
  2. Trabajar debilidades: comenzar a trabajar en aquellas áreas en las que no se destaca el empleado;
  3. Observar el comportamiento de los compañeros de trabajo: la observación de las actitudes de compañeros de trabajo en ciertas situaciones puede servir para que el empleado lo tome como ejemplo y pueda aplicarlo a sus propias vivencias y así trabajar de mejor modo;
  4. Convivir con el equipo: esto es para lograr una mayor relación y mayor afinidad. En caso de que haya conversaciones que generan incomodidad por ejemplo, se debe observar qué es lo que la genera y hablarlo con quien sea necesario.

Otras de estas herramientas son la ayuda con psicólogos especialistas, pedir consejos a los compañeros de trabajo y dejar de lado los juicios tanto personales como profesionales.

Hoy en día, los empleados no son considerados como meros robots que solamente debían realizar su trabajo, sino que son tomados en cuenta como lo que verdaderamente son: primero personas y luego empleados, teniendo en cuenta sus necesidades, sentimientos, deseos y opiniones.

La inteligencia emocional en las empresas es totalmente necesaria para poder tener una convivencia amena, un buen clima laboral y sobretodo, para mantener el rendimiento, desempeño y ritmo de trabajo.