Guía sobre salud mental en el trabajo: ¿cuál es su importancia y cómo fomentarla?

Al contrario de lo que la mayoría pudiera pensar, los lugares de trabajo son un entorno importante para promover la salud mental porque es donde la mayoría de las personas pasan la mayor parte de sus horas de vigilia. 

El sitio donde trabajamos, bien sea una empresa, corporación, universidad, taller o pequeña tienda, está en la obligación de brindar diversas oportunidades para apoyar el bienestar mental de las personas, al reducir los factores estresantes, mejorar las habilidades de comunicación y las relaciones entre compañeros de trabajo y brindar oportunidades para las conexiones sociales con otros trabajadores en la misma organización o sector.

Sin embargo, la salud mental en el trabajo, es un tema que a menudo se pasa por alto. Es importante promoverla porque puede ayudar a las personas a ser más productivas, más enfocadas y más felices.

Al hablar de salud mental, se habla de cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos, acerca de otras personas y cómo nos comportamos en nuestra vida cotidiana. Una empresa puede promover la salud mental mediante la creación de un entorno saludable, que incluya seguridad física y emocional, respeto, equidad y confianza. También, tener un buen equilibrio entre el trabajo y la vida al proporcionar tiempo libre para vacaciones y licencia por enfermedad, así como horarios flexibles.

Los empleadores también deben proporcionar recursos para ayudar a los empleados a manejar sus factores estresantes, como problemas financieros, problemas familiares o traumas personales.

¿Qué es la salud mental?

Es el proceso de aumentar la capacidad de los individuos y las comunidades para hacerse cargo de sí mismos y mejorar su salud mental. Su propósito es aumentar las fortalezas, los recursos, el conocimiento y los activos de salud. Es un enfoque que considera a cada persona como un todo, independientemente de su estado de salud mental o físico.

La eficacia de la promoción de la salud mental requiere la participación individual, colectiva y política.

¿Cómo mantener nuestra salud mental en el trabajo?

El trabajo puede tener efectos beneficiosos sobre nuestra salud mental. Refuerza nuestro sentimiento de pertenencia en la sociedad, nos da una identidad a través de nuestra profesión, contribuye a la autoestima. 

Pero también puede causar problemas de salud mental. Al igual que en nuestra vida personal, es posible tener periodos de bienestar y otros de malestar.

En el trabajo, nuestro bienestar depende de muchos factores sobre los que no tenemos poder de actuación directa, por ejemplo, la situación financiera de la empresa que nos emplea, las condiciones de trabajo o el ambiente en general. Sin embargo, existen formas de actuar, en el día a día, para preservar nuestra salud mental.

Tomar descansos regulares, incluso cortos. Un descanso para estirarse, tomar té, escuchar música, llamar o enviar mensajes de texto a alguien cercano ayuda a reducir el estrés. También, se puede ir a entregar documentos en mano a los compañeros, salir a caminar o dar un paseo en bicicleta.

Evitemos el estrés innecesario al…

  • Aprender a decir «no».
  • Clasificar tareas y responsabilidades en dos categorías, urgentes y no urgentes.
  • Reconocer nuestras limitaciones y aceptar que no podemos hacerlo todo.
  • Desglosar las tareas que nos parecen insuperables en varios pequeños objetivos sucesivos.
  • Pedir ayuda y dejar que otros nos ayuden.
  • Prestar atención a nuestros éxitos en nuestro trabajo.
  • Practicar para sentirse lo suficientemente cómodo para decir » no sé » cuando suceda.
  • Pensar en formas en las que podríamos estar al servicio de nuestros colegas. Cuando adoptamos comportamientos de ayuda, puede ayudarnos a sentirnos menos estresados.

Gestionar mejor los conflictos con nuestros compañeros.

En caso de un problema con un colega, se puede discutir los hechos que rodean el conflicto con una persona de confianza. Esto puede darnos otra opinión y ayudarnos a ajustar nuestra percepción de la situación.

Podemos sentarnos en privado con nuestro colega. Es importante en este momento resistir el impulso de culpar o humillar al otro. Necesitamos enfocarnos solo en la solución preguntándonos: ¿qué cambio se puede hacer?

Si la tarea parece demasiado abrumadora, podemos pedirle a otra persona que ambos respetemos que nos ayude.

Cuando el trabajo duele

El trabajo puede causar sufrimiento. En particular, esto puede tomar la forma del síndrome de agotamiento profesional o “burnout”. Es el fenómeno por el cual una persona se “quema” en el trabajo, una forma de exceso de trabajo extremo que conduce al agotamiento emocional, físico y psíquico. El riesgo de “burnout” se demuestra cuando las condiciones de trabajo generan fuertes tensiones y son emocionalmente exigentes. 

En términos más generales, las malas condiciones de trabajo pueden provocar problemas de salud mental o agravar los trastornos psicológicos existentes. Las situaciones que se presentan en el trabajo y ponen en peligro nuestra salud mental, se agrupan bajo el término riesgos psicosociales. Éstos incluyen: 

  • El estrés
  • Acoso moral o sexual
  • Conflictos entre personas o entre equipos
  • Violencia como insultos, amenazas, ataques, cometidos por personas ajenas al lugar de trabajo, por ejemplo, clientes.
  • Agotamiento

Los riesgos psicosociales pueden traducirse, para todos y cada uno de nosotros, en malestar o sufrimiento, adicciones al tabaco, alcohol, cannabis u otras drogas, deterioro de nuestra salud física y psíquica. Si surge tal situación, hay formas de obtener ayuda y apoyo. 

¿Por qué el problema de una persona es el problema de todos?

Cuando una persona vive una situación de sufrimiento en el trabajo, esto repercute negativamente en todo el equipo y en la organización de la empresa, entre ellas: 

  • Sobrecarga de trabajo
  • El deterioro del clima en la empresa o establecimiento
  • Una disminución en el desempeño de la empresa, es decir, su capacidad para lograr sus objetivos.
  • Aumento del estrés
  • Desmotivación

Por eso el malestar de uno es problema de todos, dentro de la empresa o del establecimiento. En su búsqueda de soluciones, el empleador debe involucrar a la persona que sufre, pero también debe tener en cuenta al equipo de trabajo.