Gestión del desempeño: lo que necesitas para medir la eficiencia de tu empresa

No tener un buen plan de gestión de desempeño puede producir altas tasas de rotación de personal, improvisación, inestabilidad y, en consecuencia, una percepción negativa que puede socavar la reputación de una empresa y su valor en el mercado. En definitiva, la pesadilla de cualquier organización.

Así que, si eres una empresa nueva o, en todo caso, quieres mejorar tu gestión de desempeño, has llegado al lugar indicado. En este artículo te explicaremos cómo evaluar a tus equipos de trabajo de manera efectiva y qué puedes hacer para alinearlos a tus objetivos corporativos.

Entonces, relaja esos hombros y acomoda bien tu silla, porque esta información reúne los mejores consejos para tu gestión de desempeño. ¡Sígueme y verás resultados!

Evaluación de personal. Fuente: Pexels.

¿Qué es la gestión del desempeño?

La gestión de desempeño es un conjunto de procedimientos que toda empresa debe implementar para medir la productividad de sus equipos de trabajo y así asegurarse de cumplir con los desafíos que cada año se propone.

Bien, ahora que ya sabes qué es una gestión de desempeño, es momento de explicarte cómo ejecutar una de manera exitosa.

¿Cómo realizar una evaluación de desempeño?

Para implementar un exitoso sistema de gestión de desempeño sigue estos cinco pasos:

1. Establece objetivos claros

Los objetivos marcan la ruta de cualquier organización hacia un destino deseado. Sin ellos es fácil perderse o dar vueltas en el mismo círculo; de ahí la importancia de diseñarlos con pensamiento estratégico e integrarlos a tu plan de gestión de desempeño.

Pero antes, debes saber que hay dos tipos de objetivos: los globales y específicos. Estos últimos, por lo general, son los retos que se le asignan a los departamentos o áreas de una empresa y hacen posible el alcance de los objetivos globales.

Para diseñar unos buenos objetivos, estos deben responder a 3 criterios: ser precisos, razonables y medibles. A continuación, vamos a ver un ejemplo concreto de cómo se pueden construir objetivos específicos en función de los objetivos globales. Esto es un punto importante si quieres saber cómo realizar una evaluación de desempeño; así que, estate atento.

¿Quieres saber cuáles son las tendencias en el manejo del talento humano en 2022? ¡Descarga nuestro ebook!

Supongamos que eres dueño de un portal de noticias muy popular y te has propuesto este año incrementar las oportunidades publicitarias. La idea suena bien, pero te has dado cuenta de que es muy genérica y que no cumple con los criterios ya expuestos arriba, de manera que conviene añadirle más información para optimizarla.

La meta quedaría así: incrementar en un 15% las oportunidades publicitarias en el primer semestre del año. ¡Excelente! Ahora que ha quedado lista la meta genérica, es momento de escribir las metas específicas para tu gestión de desempeño. Una de ellas puede ser: incrementar la cantidad de lectores de 10 a 15 millones de usuarios por día. Para cumplir este objetivo se deben plantear una serie de acciones que atraigan mayor tráfico a la página web.

2. Define los métodos de evaluación

En los siguientes párrafos citaremos los cuatro métodos de evaluación de desempeño más usados

a) Prueba cuantitativa y cualitativa

Este método de evaluación del desempeño se basa en combinar datos cualitativos y cuantitativos para medir y comprender la experiencia del trabajador frente a los parámetros fijados por el departamento en el que se mueve.

¿Quién debe medir y evaluar el desempeño? En muchos casos, suele ser el jefe inmediato, quien se encarga de hacer el control mediante un checklist: una lista enumerada que permite comprobar de una forma eficaz si se siguen las instrucciones solicitadas para realización de las tareas.

Continuando con el ejemplo del portal de noticias, si la cuota sugerida es 8 notas por día y vemos que la entrega es de 4 o 5, evidentemente, hay algo que está afectando el rendimiento del trabajador y es necesario diseñar una estrategia de intervención para ayudarlo a mejorar su desempeño.

En este caso, la calidad se mide por el texto: este debe estar correctamente escrito, las ideas deben ser auténticas, claras y sujetas al tema sugerido. Si bien la calidad siempre será mejor que la cantidad, se debe buscar un equilibrio para no afectar el objetivo general que persigue la organización y tampoco la salud mental del trabajador.

b) Autoevaluación

La autoevaluación es otro método de gestión de desempeño, en el cual el trabajador podrá identificar sus fortalezas, reconocer las dificultades que ha tenido para desarrollar tus tareas, contarle a la empresa qué materiales logísticos le hace falta para desempeñarse mejor, así como qué probables factores tienen una influencia directa en su productividad.

Las pruebas de autoevaluación pueden arrojar resultados quizá no tan exactos, debido a que el trabajador en su afán de querer asegurar su permanencia en la empresa puede escribir que lo hace todo de maravillas. Por esta razón, conviene usar más otro método de evaluación para asegurarnos de tener una información más objetiva y precisa.

c) Pruebas psicológicas

Las pruebas psicológicas son importantes en toda gestión de desempeño, porque permiten extraer información de las convicciones, fortalezas, debilidades, actitudes y probables situaciones de estrés que afecten el rendimiento del trabajador, ya sean problemas familiares, de sueldo o clima laboral.

Las pruebas psicológicas son confiables y deben realizarse por lo menos una vez al año en todas las áreas. Esto hará que el trabajador sienta que la empresa se preocupa por él y, en consecuencia, aumentará su grado de compromiso y de pertenencia. Sin lugar a dudas, las pruebas psicológicas son un excelente método de evaluación de personal.

d) Auditoría externa

En muchos casos, las empresas deciden contratar un servicio de auditoría externa para realizar su gestión de desempeño. Lo atractivo de esta alternativa radica en que estos profesionales son independientes y, por tanto, sus resultados serán bastante confiables, en comparación con el personal de la empresa que podría adoptar una postura subjetiva.

Los procedimientos de evaluación de desempeño que aplican las auditorías externas van desde visitas inopinadas, entrevistas al trabajador sobre las funciones de su puesto hasta encuestas y documentos que contengan el historial del personal.  

Las auditorías tienen el objetivo de recolectar información para saber si los esfuerzos invertidos están encaminados a la consecución de las metas. Sobre la base de ello, la empresa desarrolla una lista de estrategias de mejora.

3. Evalúa de manera integral

Una evaluación integral reúne las competencias más importantes para la posición como los conocimientos técnicos, las habilidades blandas y la actitud frente a los desafíos. Si en la evaluación de rendimiento se detecta una brecha de conocimientos, la empresa debe implementar capacitaciones que ayuden al trabajador a nivelarse con respecto a sus compañeros. Las capacitaciones deben ser parte de tu estrategia de gestión de desempeño.  

A propósito de ello, un estudio de la Universidad de Harvard reveló que una de las inquietudes más frecuentes de las empresas, hoy en día, es, precisamente, la brecha de habilidades en su personal y el desafío de atraer al mejor talento tecnológico.

Retroalimentación grupal. Fuente: Freepik.

4. Promueve la retroalimentación

La retroalimentación permite acercar a tus trabajadores a una situación ideal de desempeño. Los errores se convierten en oportunidades de mejora y contribuyen de manera significativa a la consolidación de aprendizajes individuales y de equipo.  

Una investigación de Grade Grupo de Análisis para el Desarrollo) sobre la retroalimentación en la educación, realizada en 2021, reveló que esta no solo construye aprendizajes profundos, sino que, además, desarrolla a largo plazo el pensamiento reflexivo y crítico de los estudiantes. ¿No es increíble? ¿Ves la importancia de la gestión de desempeño? Ahora que ya lo sabes fomenta la retroalimentación para potenciar los conocimientos de tus equipos.

5. Haz un seguimiento

Finalmente, haz un seguimiento a los resultados de tu sistema de gestión de desempeño. De esta manera, podrás saber cuál es la tendencia de los esfuerzos: si verdaderamente están encaminados al cumplimiento de las metas establecidas o hace falta aplicar una estrategia de refuerzo en tu viaje al éxito.

Ahora sí, ha llegado el momento de poner en práctica todo lo aprendido, diseña la mejor estrategia de gestión de desempeño, impulsa el crecimiento de tus equipos y ¡retén al mejor talento!