¿Cómo hacer un videotutorial para capacitar a tu empresa?

Dentro del contenido educativo, el formato audiovisual hoy es el más elegido por los usuarios. Se evidencia en las nuevas costumbres y hábitos de las personas. Las redes sociales tienden a volcarse cada vez más a videos de corta duración porque saben que es el contenido más consumido de todos.

Así mismo, estos videos presentan ciertas características con respecto a su formato, edición y duración que los hacen más atractivos. Sin dudas tiene que presentar dinamismo y originalidad, en poco tiempo debe poder contar lo que se quiere decir.

Si todas estas características las pensamos para material educativo, entenderemos porqué el microlearning con sus lecciones cortas ha ganado tanto lugar en el último tiempo.

Los conceptos son claros, pero ¿Cómo hacer videotutorial que genere impacto y capacite en poco tiempo? La respuesta es que no existe una única forma de hacerlo pero si es cierto que contar con ciertos conocimientos previos puede ayudar mucho.

¿Qué es un videotutorial?

Un tutorial es una manera de transferir conocimiento. Cualquiera sea la finalidad, el video tutorial tiene como fin educar al usuario, ya sea para brindarle conocimientos profesionales o para explicarle sobre aplicaciones de software, dispositivos de hardware, procesos, diseños de sistema,  lenguajes de programación, funcionamiento de un producto, etc.

El tutorial se desarrolla como una guía paso a paso que indica cómo realizar una tarea. Son muy utilizados por las empresas porque permiten explicar de manera visual, sencilla y creativa procesos complejos.

La metodología de enseñanza y las herramientas con las que se confeccionan los vídeos, varían en función de la persona a cargo de confeccionarlos.  Algunos eligen animaciones, voz en off o recortes de otros videos mientras que otros, con conocimiento en multimedia lo llevan a un plano más profesional.

¿Cómo hacer un Videotutorial?

Si bien no existe una única forma de realizar un tutorial que dé buenos resultados, sea atractivo y dinámico podemos tener en cuenta ciertos aspectos que pueden ayudarnos mucho en el proceso de planificación y producción.

Definir objetivos

Lo primero que debe quedar claro es el objetivo del video, que será el eje rector y el que ayudará a estructurarlo. Antes de comenzar con su grabación, debemos preguntarnos ¿qué debe lograr el espectador una vez que haya visto el video?

Desde ya que, al momento de elaborar los objetivos, lo primero que debemos contemplar es el público al que apuntará el video. Debemos conocer sus características, gustos, saberes, etc. Todo lo necesario para que el video esté bien direccionado. Si lo trasladamos a una empresa, el video tutorial sobre un nuevo procedimiento no será el mismo para un área de atención al público que para el área de soporte, por ejemplo.

Conocer sobre el tema

Puede resultar una obviedad, pero conocer sobre el tema es un paso que no deberíamos subestimar. Aunque esto implique más tiempo en la etapa previa, no debemos olvidar que el video debe ser breve y cumplir con su objetivo en ese tiempo.

Por eso, es importante buscar información, entrevistar a las personas que hagan falta y por supuesto conocer ejemplos similares para saber cómo se ha resuelto una misma necesidad en otra oportunidad.

Esquematizar el producto

Una vez que hemos definido el objetivo lo siguiente será estructurar o esquematizar el video reconociendo y dividiendo sus partes. Aquí será momento de definir cómo se va a contar lo que se quiere decir, que imágenes es preferible usar, si va a haber o no voz en off, etc. En definitiva se establece el hilo argumental del video y se definen los recursos necesarios para elaborarlos.

En este paso también se llevará adelante la redacción del guión y aquí es importante prestar atención en la manera de hablar para que la voz y el tono de la empresa se escuchen en todo momento. Debe quedar entenderse que el video es un recurso más de la organización y no un producto externo.

Planificar la ejecución

Una vez que el esquema está realizado entonces podemos comenzar a planificar de forma general cómo se van a desarrollar esas acciones para armar el video.

La producción puede implicar contar con  recursos elaborados previamente en otros programas o bien conseguir información que se encuentra en otro formato (por ejemplo, escanear una imagen o documentación). Por eso es muy importante definir el orden secuencial del material y las prioridades.

Para quienes suelen ser más bien visuales, una línea de tiempo o calendario mensual/semanal puede resultar muy útil para distribuir las acciones en los diferentes días.

Grabar del video

Una vez que hayamos definido las herramientas idóneas para elaborar el video, comenzaremos con la grabación. Es fundamental contar con buenos recursos tecnológicos. Ellos pueden hacer la diferencia entre un video “casero” y un video profesional. La imagen debe ser lo más nítida posible y la voz debe escucharse bien limpia.

Editar el video

Este es el momento de mayor creatividad y donde se vislumbra que tan bien pensado estuvo el producto. Al igual que en el punto anterior es importante contar con buenos programas de edición

Que nos permitan darle continuidad al trabajo sin la posibilidad de perder el contenido por algún error.

Aquí es donde debe integrarse toda la información en la duración final que tendrá el video. Será fundamental incluir música acorde a la temática, que permita escuchar la voz en off (si la hubiese), animaciones y transiciones para darle dinamismo al video y por supuesto subtítulos, no solo para que se adapte a personas con hipoacusia o con audición reducida si no porque muchas personas hoy en día ven los videos con el audio desactivado.

En las organizaciones, la capacitación es la manera elegida para que los trabajadores adquieran conocimientos y habilidades que le permitan cumplir con las tareas asignadas.

Optar por los video tutoriales para realizar estas capacitaciones, es sin dudas una buena elección porque se trata de un formato accesible, que es fácil de consumir y de entender si lo comparamos con grandes textos o cualquier otro recurso.

La clave será tener en cuenta los tips mencionados para que el producto final sea atractivo y logre los resultados esperados.